
Hoy fue sin dudas un día inusual. Inusual para mí, que me desperté a las 6 y 22 de la mañana - cosa que hacía siglos no hacía - e inusual la razón que lo motivó. En realidad la sorpresa se inició el jueves pasado, cuando la TV Cubana, que viene vulnerando toda su habitual política de programación de telenovelas comenzó la retransmisión de La próxima víctima, que allá por 1997 paralizó al país durante más de 10 meses.
Nada inusual sería, pero es que en Cuba la única telenovela brasileña que se había retransmitido hasta la fecha fue la primera versión de La Esclava Isaura, que luego de causar estragos en 1984, volvió a la pantalla nacional en 1989 por el Canal 2, hoy Tele-Rebelde.
Ya Cubavisión - el más popular de los 4 canales nacionales - había retransmitido dos miniseries Acuarela del Brasil y Chiquiña Gonzaga, otro hecho relativamente inédito, pues siempre se defendió por lo funcionarios de TVC la política de priorizar los estrenos antes que las retransmisiones, por lo honeroso que resultaba volver a pagar por un producto ya visto.
Sin embargo, parece ser que se ha llegado a algún tipo de acuerdo con la Globo, que permite la reemisión de algunos títulos. Con La próxima víctima, se garantiza la cobertura de buen número de semanas, habida cuenta que la novela tiene 140 capítulos en su versión internacional, aunque su pésimo horario imposibilita que obtenga las mismas audiencias que otrora.
¡Y es una verdadera paradoja, que la TVC, cuyos espacios de entretenimiento y opciones más atractivas son escasos y están tan regados en la parrilla que ni se sienten, que se malgaste una oportunidad así para satisfacer a un público hábido de más distracción!
Así, Lost sale a la 1 de la mañana, de lunes a viernes, tal como pasó con Prision Break. La novela brasileña Mujeres apasionadas, tres veces por semanas, a las 9 de la noche, incluido el sábado, día cuando menos se ven novelas por los estudios de audiencia. Las películas se programan sin tino, ni sentido y a veces tampoco son temprano... Mientras que otro tipo de programación tiene todo el destaque que quizás no merezca.
Tal vez la justificación de emitir esta popularísima telenovela en horario matutino tan incómodo sea el hecho que la inmensa mayoría de las personas trabajadoras debe levantarse en ese horario para ir a sus empleos. Parece ser que Acuarela y Chiquiña tuvieron buena recepción a esa hora. De cualquier modo, limita bastante los alcances de personas como yo, que en su momento nos tornamos 'víctimas' de una trama subyugante y ahora nos volvemos 'víctimas' de un horario atroz...