Más vale tarde que nunca, dicen. Así que he venido a pronunciarme sobre una de las novedades de la Globo. A vida da gente: la telenovela debut de Lícia Manzo, una dramaturga a la que algunos ya catalogan como la sucesora de Manoel Carlos.
La trama cuenta la historia de una familia del siglo XXI, atravesada por un melodrama de lo más clásico. Eva (Ana Beatriz Nogueira) y Jonas (Paulo Betti) están casados entre sí, cada uno con hijos de diferentes matrimonios. Las hijas de ella, Ana (Fernanda Vasconcellos) y Manu (Marjorie Estiano), vivieron desde niñas con Rodrigo, el hijo de él. Pero ya entrados en su juventud es que Ana y Rodrigo se descubren enamorados el uno por el otro. Sus padres, no obstante, se embarcan en una turbulenta separación que amenaza con separarlos.
Tiranizada por su madre, Ana es una tenista en el auge de su carrera. Su hermana, a la vez, sufre el rechazo de Eva y es relegada a un segundo plano. Pero las cosas cambian: Ana queda embarazada luego de su romance con Rodrigo. Es obligada a vivir su embarazo en secreto. Y luego de nacer su hija, Ana sufre un accidente que la deja en estado de coma.
Manu decide hacerse cargo de su sobrina. A la vez que Rodrigo asume el papel de padre. Pasados cinco años los tres acaban convertidos en una familia. Es cuando Ana despierta del coma, cambiando otra vez la vida de todos.
Una íntima historia sobre relaciones familiares. Lo que más parecido de A vida... con la obra de Manoel Carlos. Pero son notorias las diferencias que dotan a Lícia Manzo de un estilo propio. Y es en buena parte una mayor sensibilidad, junto a la agilidad de una serie americana. Pero, por sobre todo, en A vida da gente no hay mucamas hablando de las compras que hicieron en el supermercado.
Bonita experiencia fueron los dos primeros episodios. Los planos, la fotografía y la música funcionan como un personaje más de la mano de Jayme Monjardim. Nunca está demás elogiar al director de Vivir la vida. Esta vez nos lleva a través de Rio Grande do Sul, Argentina y Mato Grosso do Sul. Siempre con la poesía audiovisual a la que nos tiene acostumbrados.
El elenco, muy acertado. Marjorie Estiano está simplemente adorable. Ana Beatriz Nogueira, da vida a Eva con soberbia y muchos matices. Gisele Fróes (La favorita), impecable como la centrada entrenadora de Ana. Hermosa protagonista, dicho sea de paso, quien nos recuerda a su Nanda de Páginas de la vida. En una novela que promete ser lo que aquélla no pudo: un verdadero drama realista.
Punto flojo:
- Algunas declaraciones de amor rozaron la cursilería absoluta. Se entiende siendo que la novela se ve a la hora de la merienda. Un momento en que no viene mal algo de azúcar... Distinto es cuando la quieren pasar por vía intravenosa en el horario noble.
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| Fernanda Vasconcellos y Ana Beatriz Nogueira viven una difícil relación madre-hija en A vida da gente. |
La trama cuenta la historia de una familia del siglo XXI, atravesada por un melodrama de lo más clásico. Eva (Ana Beatriz Nogueira) y Jonas (Paulo Betti) están casados entre sí, cada uno con hijos de diferentes matrimonios. Las hijas de ella, Ana (Fernanda Vasconcellos) y Manu (Marjorie Estiano), vivieron desde niñas con Rodrigo, el hijo de él. Pero ya entrados en su juventud es que Ana y Rodrigo se descubren enamorados el uno por el otro. Sus padres, no obstante, se embarcan en una turbulenta separación que amenaza con separarlos.
Tiranizada por su madre, Ana es una tenista en el auge de su carrera. Su hermana, a la vez, sufre el rechazo de Eva y es relegada a un segundo plano. Pero las cosas cambian: Ana queda embarazada luego de su romance con Rodrigo. Es obligada a vivir su embarazo en secreto. Y luego de nacer su hija, Ana sufre un accidente que la deja en estado de coma.
Manu decide hacerse cargo de su sobrina. A la vez que Rodrigo asume el papel de padre. Pasados cinco años los tres acaban convertidos en una familia. Es cuando Ana despierta del coma, cambiando otra vez la vida de todos.
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| Marjorie Estiano es Manuela. |
Una íntima historia sobre relaciones familiares. Lo que más parecido de A vida... con la obra de Manoel Carlos. Pero son notorias las diferencias que dotan a Lícia Manzo de un estilo propio. Y es en buena parte una mayor sensibilidad, junto a la agilidad de una serie americana. Pero, por sobre todo, en A vida da gente no hay mucamas hablando de las compras que hicieron en el supermercado.
Bonita experiencia fueron los dos primeros episodios. Los planos, la fotografía y la música funcionan como un personaje más de la mano de Jayme Monjardim. Nunca está demás elogiar al director de Vivir la vida. Esta vez nos lleva a través de Rio Grande do Sul, Argentina y Mato Grosso do Sul. Siempre con la poesía audiovisual a la que nos tiene acostumbrados.
El elenco, muy acertado. Marjorie Estiano está simplemente adorable. Ana Beatriz Nogueira, da vida a Eva con soberbia y muchos matices. Gisele Fróes (La favorita), impecable como la centrada entrenadora de Ana. Hermosa protagonista, dicho sea de paso, quien nos recuerda a su Nanda de Páginas de la vida. En una novela que promete ser lo que aquélla no pudo: un verdadero drama realista.
Punto flojo:
- Algunas declaraciones de amor rozaron la cursilería absoluta. Se entiende siendo que la novela se ve a la hora de la merienda. Un momento en que no viene mal algo de azúcar... Distinto es cuando la quieren pasar por vía intravenosa en el horario noble.

