Un "Suave veneno" para los espectadores habaneros

De verdadero acontecimiento puede considerarse el estreno, en el Canal Habana (Cuba), de la telenovela brasileña Suave veneno en noche del lunes 24 de septiembre. Muy justo sería preguntarse ¿por qué, un acontecimiento? Nada más natural que un canal de televisión estrene telenovelas, sin embargo, en la historia de la televisión cubana, nunca habían coincidido dos telenovelas brasileñas en el aire.


Usuales ocupantes del espacio de la telenovela extranjera, que en horario estelar alterna Cubavisión (canal de cobertura nacional), con una propuesta de producción local, tres veces por semana, las telenovelas brasileñas son ampliamente aceptadas por la población cubana y por mucho consideradas las mejores del mercado, en detrimento de propuestas mexicanas, venezolanas y afines... Sin embargo, nunca la TVC había emitido al unísono dos títulos y de estreno, de la versátil Red Globo de Televisión.


Ahora, con el debut de la producción de 1999 y firmada por el reconocido Aguinaldo Silva (Señora del destino, Te odio, mi amor, y en co-autoría Roque Santeiro, Vale Todo), se rompe un esquema de más de 20 años, que cuando más incluyó una telenovela (básicamente colombiana) en las tardes de tres temporadas veraniegas (las de 96, 97 y 98) e intercaló producción nacional, con brasileña y excepcionalmente con poco dignas propuestas mexicanas (entre ellas la pésima La antorcha encendida y la mucho mejor Senda de gloria, ambas de carácter histórico).


Suave veneno comenzó a emitirse en la franja de las 10 de la noche del Canal 27, que en sus años y tanto de existencia se consolidó en el gusto del público de las dos Habanas (capital y provincia) gracias a la exitosa Alas, poder y pasión, de nacionalidad argentina y la emisión de varias temporadas del seriado norteamericano Las chicas Guilmore. Y muy a pesar de su negativa trayectoria en su país de origen, el folletín, promete grandes emociones a sus espectadores y por ende una muy buena repercusión para el canal, que tiene como limitación, el hecho que su señal no pueda ser captada en todos los aparatos de la zona occidental del país.


Otro de los factores que conspira contra esta nueva e inesperada oferta del joven canal habanero es la falta de costumbre de un número significativo espectadores (presos, usualmente al canal Cubavisión) y justamente la falta de promoción. No obstante, la experiencia demuestra, que en la era de las comunicaciones por satélites y otros medios sofisticados, el tradicional método boca-a-boca llega a funcionar de maravilla. Así, a la siguiente mañana, vecinos, colegas de trabajo y estudiantes ya comentaban la trama con personas que no lograron sintonizar el 27 la noche anterior.


Suave veneno, no puede negar que proviene de una estirpe ‘noble’. De otra forma no podría ser, pues tiene abuelos ‘ilustres’, entre ellos la tragedia clásica de Shakespeare El Rey Lear, y muchos de los más afianzados clichés del culebrón latinoamericano, como identidades falsas, triángulos amorosos, ambiciones desmedidas y amores imposibles, que sin embargo catalizados por la fábrica de sueños carioca, ganan otras dimensiones y una muy decorosa proyección.
Con un elenco fastuoso, encabezado por Gloria Pires y José Wílker, Suave veneno, cuenta la historia de las luchas del empresario Waldomiro Cequeira (encarnado por Wílker) contra sus ambiciosas hijas y yernos y la abierta confrontación que se establece entre éste y sus familiares, cuando en sus vidas entra misteriosa Inés (vivida por la Pires).


Cequeira presencia el robo que sufre Inés en plena calle carioca. Mas, cuando va a devolverle sus pertenencias a la enigmática, pero atractiva mujer, no la encuentra. Tenso por una decisión de su hija María Regina (Letícia Spiller), que lacera sus principios éticos, Waldomiro, decide dar un paseo en su auto – un taxi que usa para disimular su poder económico – antes de recibir el premio de empresario del año. Y nuevamente su destino vuelve a cruzarse con el de Inés al ella, confundida, montarse en el ‘taxi’ del millonario.
Ahí, hecha un manojo de nervios, la mujer provoca un accidente, que la lleva al hospital. Waldomiro, siguiente el consejo de un fiel amigo y asistente decide ir a la ceremonia de premiación, dejándolo a cargo de la situación. Indignada, la abogada Clarice (Patrícia França) que presenció todo, invade el club donde el hombre de negocios recibe el reconocimiento y lo emplaza. Cequeira, que es un hombre recto y de principios, le promete tomar cartas en el asunto y juntos van a ver a la convaleciente Inés, que les depara una sorpresa más: ha sufrido un ataque de amnesia y no recuerda ¿quién es y qué hace ahí?


Este es el resumen del primer capítulo de esta trama, que ya ha sido exhibida con éxito en varios países del área entre ellos Venezuela y Ecuador y en países de Europa, como Portugal y Rusia, donde contó con notables índices de audiencia, debido a la popularidad que allá ganó Gloria Pires al interpretar a las gemelas de Mujeres de Arena.


Para el cubano, a su vez, Gloria Pires, gana periódicamente un nombre diferente, al sabor de la trama que esté protagonizando en el momento. Ya fue Rosalia, en el lejano año 89, cuando se vio su primera telenovela en grande Derecho de amar (1987). Luego se convirtió en la maquiavélica Maria de Fátima – nombre con que muchos aún la identifican – en uno de los más sonados éxitos de la TV brasileña en Cuba: Vale Todo (1988, emitida en 1992). Con Mujeres de Arena (1993), muchos vacilaban si llamarla Rut o Raquel, pero nadie la confundió cuando en el verano del 96, llegó a la Habana, donde le tributaron honores dignos de una reina. Algunos quizás la recuerden del pálido personaje de El Rey del Ganado (Rafaela), pero con certeza, para muchos, al menos durante los próximos meses ella será Inés/Lavinia, pues desde ya su personaje se instaló en el cariño de los espectadores.


Un poco de historia: La primera telenovela brasileña emitida en Cuba fue La Esclava Isaura, allá por el año 1984, quebrando todos los récordes existentes hasta el momento.
Inicialmente éstas eran parte de las ofertas de la programación de verano y casi siempre tenían temática histórica o de época, muy próximas a la experiencia cubana, muy rica en los dramas que tenían la esclavitud y la colonia como telón de fondo.
Así, luego de emitir varias miniseries, entre ellas El tiempo y el viento, en 1988 regresa a la pantalla nacional una telenovela de ese país: Doña Beija (la única novela de Manchete transmitida hasta el presente) con la bellísima Maitê Proença, marcando época.
Al año siguiente Derecho de amar, puso al país en vilo gracias a las perversidades del villano Monserrat (Carlos Vereza) y el sufrimiento de los tortolitos Rosalia y Adriano (el fallecido Lauro Corona).
La primera telenovela actual transmitida en Cuba fue Roque Santeiro, que se estrenó en la programación estival de 1990. Su abierta crítica social, le garantizó este honor.
La reorganización de la programación hizo a la TV Cubana incluir en su la habitual una telenovela extranjera. La discreta Pacto de sangre (1988), sirvió para cubrir el vacío dejado por el éxito absoluto de Roque Santeiro, pero jamás reeditó la popularidad de la predecesora.
Amor con amor se paga (1984), fue la última novela transmitida con la llamada frecuencia uno (algunos la llaman cinco y consiste en la emisión diaria de lunes a viernes), pues luego de su final Vale todo ya entró tres veces por semana, los lunes, miércoles y viernes.


Así en ese esquema siguieron las antiquísimas La Sucesora y Tierras del sinfín, respectivamente de 1978 y 1982. También Felicidad (1991, emitida en 1994), Te odio, mi amor (originalmente conocida como Piedra sobre piedra) (1992/1995), Mujeres de arena y La próxima víctima (1995/1996) – otro gran éxito.
En 1997 parecía romperse una estela casi continua de telenovelas de la Globo, con la insufrible Amigas para siempre (A idade da loba), protagonizada por Betty Faria y Ângela Vieira. El contraste era evidente, sobre todo, después de una trama tan movida como la de La Próxima...
Con El rey del ganado, el público, parece que iba a descansar, sin embargo, a pesar de la buena acogida, la trama estirada y somnífera, provocó críticas entre los habituales seguidores de los folletines globales.


Con Fuerza del deseo (1999) se inaugura otra tendencia, que fue la reducción en pantalla del espacio de las novelas brasileñas, que la dejó al aire sólo los martes y los jueves, provocando una dilatación inaudita de una trama de 140 capítulos. Este factor y el hecho de tratarse de una novela que una vez más retrataba la época esclavista (muy comunes en nuestras pantallas), distanció a la audiencia hasta cierto punto de la trama, pero la maestría de un Gilberto Braga, logró atrapar a las personas.


Buscando evitar tamaños alargamientos de las telenovelas la TVC proyectó miniseries en su lugar, alegando, además, que éstas tenían mayores valores educativos que los culebrones. Así las cosas, vinieron Chiquinha Gonzaga, Acuarela de Brasil y Siete Mujeres, las cuales, sorprendentemente consiguieron granjearse la aceptación popular.


Señora del destino, vino a restablecer el balance habitual de 3 x 3, devolviendo la telenovela brasileña a sus días clásicos: lunes, miércoles y viernes. Su longitud (180 capítulos) fue uno de los detalles que forzó a los programadores a tomar esta decisión. Inclusive, al principio, los capítulos se ofrecían en jugosas ediciones de una hora, hasta que en el horario veraniego, retorna a su duración normal de 45 minutos. En total se emitieron 160 episodios.


Una vez más, la programación de verano volvió a influir en un cambio de horarios. Cabocla, la actual propuesta de Cubavisión, heredó el horario de su antecesora y fue reprogramada para los martes, jueves y sábados, sin mayores explicaciones a partir de julio de este año. Algunas especulaciones, apuntan al deseo de potenciar la serie nacional ¡Oh, la Habana!, evitando así emitirla los sábados, días de sustanciales bajones en las audiencias noveleras.

6 comentarios

  1. muy buen articulo felicitaciones, novoluar muy agradecido.

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  2. Interesante el artículo, ya te lo dije antes. Y que seas muy bienvenido!!

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  3. Otro comentario...

    Qué bueno que den novelas de Globo de antes, como Suave Veneno... ojalá algún canal de cable de por acá diera algunas..

    Aguinaldo Silva es lo más.

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  4. Gracias por el artículo, me gustó mucho.. excelente comienzo, y que seas bienvenido!

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  5. Suave Veneno aca(uruguay), la pasaron en el 2001, yo la vi y es una novela que estuvo buena, no de las mejores, pero maso como cabocla, se deja ver!

    muy buen articulo
    Nos vemos
    salu2

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  6. suave veneno, no es buena... es EXCELENTE!!!
    es una de las pocas novelas de las que no he pedido ni un solo capitulo.
    Patricia Franca, Leticia Spiller, magistrales!
    Tambien estaba el ahora internacional Rodrigo Santoro.
    quisiera saber que fue de la vida de la vida que hacia Maria Eduarda?

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