Pega Pega no pega nada


Propaganda: buena; estreno: flojo. Con esa envidiable síntesis resumió un amigo el primer capítulo de Pega Pega, la nueva Novela de las 7.

Todo lo ingeniosa que fue su campaña de estreno (ver video), lo fue de regular la premier y fatal el título* (originalmente Pega ladrão - Atrapa al ladrón).


Demasiados personajes, en una anécdota sinuosa, que para colmo se planteó de forma poco efectiva.

Orientada, a ojos vista, a una audiencia juvenil - como manda el horario - prefirió concentrarse en las peripecias de Bebeth (la novata Valentina Herszage) y su 'salvador' Marcio (Jaffar Bambirra)

La trama principal - el robo del Carioca Palace, locación central del relato - quedó en la trastienda, dándole prioridad a la desaparición de la jovencita.

La debutante Claudia Souto, secundada en el guión por Daniel Berlinsky, Wendell Bendelack e Isadora Wilkinson, no quiso caer en materia y tuvo que ofrecer un tentempié para ir haciendo boca. Tentempié, confieso, que a mí me dejó con hambre.

Como otras novelas recientes hay un saborcito hollywoodense en la trama calcada de las 'comedias de hotel' y de 'grandes robos' tan usuales en el cine norteamericano.

De hecho el argumento es casi el mismo de Tower Heist de 2011 en que un grupo de empleados, conspiran para robar el edificio de lujo donde trabajan al descubrir que han sido víctimas de un fraude de su patrón.

Esta vez el teaser, del que tanto hemos hablado en las últimas reseñas, aunque lucía fuerte, no marcó el resto de la historia, con la cual sólo se reconectará con el paso de los episodios.

Durante los primeros tres minutos la inspectora Antonia (Vanessa Giacomo) persigue a un ladrón de joyas. Sería un preludio digno del título, pero cuando termina la secuencia, no trasciende más.

La novela tiene o no tiene ese toque que nos fascina o impresiona a primera vista. Los actores tienen o no tienen química.

Sandra Helena (Nanda Costa) y Agnaldo (João Baldasserini), pareja con vibra cómico-sensual, es un caso. El otro es de la parejita de Bebeth/Marcio (foto).


Baldasserini, un intérprete bastante desagradable, es de suponer, viene impuesto por su 'éxito' en Aguanta corazón (Haja coração) la anterior a Rock Story, que terminó con éxito el lunes 05.

Pero nada tan crítico como el par central Luisa (Camila Queiroz) y Eric (Mateus Solano)

El primer encuentro de los protagonistas (ver video aquí) no tiene pizca de encanto, a pesar de los zoom in, la cámara lenta y la música anglo melosa.

Y nuevamente hay que hablar de las bandas sonoras en inglés, que ya no esperan la segunda mitad del seriado, para invadir sus escenas.

Hasta ahora Pega Pega no tiene ni una sola canción brasileña lo que se está volviendo sintomático ante la paulatina reducción de canciones-temas en portugués.

No pudieron evitar el cliché de Nessun dorma, una de las arias más mediáticas, ya oída en mil filmes y folletines (por ejemplo El dueño del mundo).

En algunos gestos y muecas Mateus Solano no consigue sacudirse la sombra de Félix, sobre todo cuando se muestra cohibido ante su contraparte (por la que quedó subyugado... dice él) o mostrando preocupación por la hija desaparecida.

Demorará mucho - si es que llega - para que caiga en sus manos un personaje que supere al villano de Rastros de mentiras. Y no será un galán de novela de las 7 que lo logre.

No se explica que insista en cenar con la recién conocida, a pesar de la desaparición la que sazonan con un impostado y mal trabajado golpe de efecto de identificar el presunto cadáver de la hija en la morgue.

La declaración "gracias, yo no lo lograría sin tu fuerza a mi lado", que antecede al primer beso con Luisa, está totalmente fuera de lugar, habida cuenta que su intimidad y contacto han sido tan limitados como la gracia de esta pareja.


Salta a la vista el abultado elenco de estrellas (cada vez más numerosas en un firmamento que se renueva, pero no descarta y obliga a darle espacio destacado a todas ellas).

Tenemos a Irene Ravache, Elizabeth Savalla, Nicette Bruno, Milton Gonçalves, Reginaldo Faria, Ângela Vieira, por sólo mencionar a los 'clásicos'.

Del escalón intermedio está Marcello Serrado (Malagueta, arquitecto del plan de robo). Danton Mello (Borges, padre de Marcio, que tiene una compañía de marionetas, bastante usual en las telenovelas).

Thiago Martins (Julio) es de una 'zafra' más reciente.

La humorista Mariana Santos (foto), encara su primer personaje de novela, pero no parece familiarizada con el estilo de actuación y falla.

Marcos Caruso, interpreta a Pedrinho, millonario excéntrico, que ya sabemos dirá cosas polémicas y le caerá bien a todo el mundo.

En el personaje de Douglas (Guilherme Weber) destella por momentos el fantasma del ya mencionado Félix. Habría que ver más para confirmarlo.

La historia es 'coral' lo cual en el campo de la telenovela es siempre un riesgo.

No todos logran imbricar tan bien a varios protagonistas fuertes, como ha hecho Glória Perez en su A força do querer (al aire en el horario de las 21h00).


Hay tomas grandilocuentes. Pero ni la belleza deslumbrante de las cataratas del Iguazú, logran robarnos el aliento. Hay un algo que no cuaja en la imagen de esta telenovela que cuenta con la dirección general de Marcus Figueiredo y la artística de Luiz Henrique Rios.

¿Será la propia fragmentación de la historia? Difícil decir.

Sea como fuere Pega Pega tuvo el mejor estreno desde Encantadoras con 28,8 puntos en São Paulo, donde A força do querer dominó la programación del martes con 36,5, su número más expresivo hasta el momento (probando que cayó en el gusto popular).

Si lo consigue Pega Pega nos 'pega pega'** lo dejamos al tiempo...

*El título fue modificado por la coyuntura política del país en este momento.
**Pegar en portugués significa coger, atrapar. 

Vea la apertura de Pega Pega

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