Tempo de amar: tiempo color rosa...

Por: Antón Vélez Bichkov


Tan suave como los colores de su fotografía es el comienzo de Tempo de amar nueva oferta de la Globo en su Novela de las 6.

Iniciada este martes, la teleserie de Alcides Nogueira y Bia Corrêa do Lago, tiene la marca de su director artístico Jayme Monjardim.

Incluso sin saber - y no sabía - se adivina la mano de este director responsable de grandes éxitos como El clon y Terra nostra.


De Terra nostra, justamente, es el tratamiento visual que se decanta por los grandes planos, los ángulos y los claroscuros.


La luz, siempre en picada, invade de soslayo los interiores que quedan en una semipenumbra cálida y acogedora como debe ser todo hogar.


En los exteriores el toque definitivo lo dan los tonos pastel, con predominio de un rosa pálido, fucsia suave matizando la imagen que, como ya es usual, tiene un filtro nebuloso para dar la época.

Es curioso que en las primeras escenas siempre haya un elemento rosáceo (desde unas bugambilias discretas a un costado, hasta flores de una especie que no consiguí determinar).



La ficticia Morros Verdes, donde transcurre parte de la historia, debuta ante nosotros con una imagen suntuosa, casi de fábula hollywoodense.

Los aires europeos (la trama empieza en Portugal) le ayudan a Monjardim a redondear su imagen salpicada de melindres que, como en la recién finalizada Novo mundo, parece calcada de una pintura.

En este caso, impresionista...



Pero a diferencia de la anterior, que tuvo grandes dosis de acentos portugueses, Tempos... no es cuidadosa en este aspecto.

Muy a pesar de la apertura en portugués luso, el resto suena bastante brasileño...

Desde los cantos de la procesión con que abre, hasta los diálogos que dejan escapar pifias y errores.

Los actores no se deciden si hablan en 'brasileño' o portugués ibérico. Algunos tratan de dar el acento (muy atenuado); otros lo dicen todo en 'paulistano' (acento de São Paulo-capital) o pierden cada dos por cuatro la entonación y la fonética que se supone sea portuguesa.

Mas a nosotros que no nos quite el sueño. Cuando se exporte - y es casi seguro que se haga - todo terminará sonando en 'mexicano', con su presunto 'castellano neutro'.

Tony Ramos, Jayme Monjardim y Alcides Nogueira en el lanzamiento
  Más nos debería preocupar la historia que a juzgar por la sinopsis y el estreno no trae grandes novedades dramatúrgicas.

Aunque se anuncie como escrita por un vencedor de Emmy, Nogueira no es un nombre expresivo de la industria.

Con un estilo bastante menos definido que el del director, el guionista siempre ha estado en la trastienda de las grandes plumas brasileñas:

Walther Negrão (Derecho de amar), Silvio de Abreu (La próxima víctima) o Gilberto Braga con quien co-escribió La fuerza del deseo.

Su Emmy se lo dio El astro, una adaptación efectiva y feliz del clásico de Janete Clair. El 'éxito' I Love Paraisópolis que, sin embargo, se desinfló por el camino, perdiendo el vigor de sus primeras emisiones.

La mayoría de sus proyectos han sido de repercusión discreta. Ya sea cuando está de titular, ya sea de escritor acompañante.

Eso no es óbice para que le saque lascas a una trama que en realidad no es suya, sino de Rubem Fonseca, que pretendía co-escribirla con su hija, la mencionada Bia Corrêa y que sufrió más de un percance en su trayecto. Incluyendo cambios de autor, de fecha y de época.


Pensada para finales del s. XIX, Tempos de amar, ahora se desarrolla en los años 20 y cuenta el amor de Maria Vitória e Inácio, los debutantes Vitória Strada y Bruno Cabrerizo.

Él fue jugador de fútbol y actor en producciones portuguesas e italianas. Ella, modelo que hizo un papel en Real beleza, cinta de hace dos años dirigida por Jorge Furtado.

La apuesta por una nueva pareja parece ser el arma de esta historia harto conocida en que la protagonista queda embarazada y ve su mundo hecho añicos. No tiene mucho más. Salvo la producción fastuosa.


El halo de la novela de inmigrantes se siente por todos los costados y no sería raro que hubiera aquí una dosis de encargo para revivir las glorias de la mentada Terra nostra.

Viñedos, transatlánticos, parejas soñadoras y acentos nos retrotraen a la trama de Matteo y Giuliana que, aun así, tenían más que ofrecer como pareja que los tortolitos de esta temporada.


Es obvio que Nogueira no es Benedito Ruy Barbosa y tiene mayor sustancia entre sus manos para dibujar un folletín más rico.

Hay más variedad de caracteres. Más líneas argumentales. Hay un Tony Ramos en un papel convencional y una Regina Duarte que no (foto). Esta gallina puede dar un buen caldo...

Pero el capítulo uno a duras penas presentó a los personajes principales e insertó algunos comentarios de historia.


El amor de la pareja se sustancia en apenas dos escenas con justificaciones en diálogos por parte del galán. Se supone que se hayan estado midiendo, aunque no se explica por qué ha demorado tanto el primer encuentro. En los finales ya se da el beso inicial... y sin embargo... falta...


Jayme Matarazzo no tiene cara para un primer plano, tan explotados y eficientes cuando de 'grandes' rostros se trata. Su villano Fernão puede que cause muchos estragos, pero aquí se quedó en la bienvenida.

Werner Schünemann (Consejero Francisco), sigue de galán trasnochado, recitando textos.

A Henri Castelli (Teodoro) el traje le sienta mal y parece disfrazado tanto por la ropa, como lo que dice. Lo mismo vale para Bruno Ferrari (Vicente) que encarna el lado 'progresista' que toda novela brasileña tiene y que debate de política con él. Su diálogo sonó impostado.

Del resto de los personajes no sabe mucho. Sólo que es un elenco abundante. Tanto en figuras como en tipos. Descúbralos aquí.


De Andrea Horta (Lucinda) seguro oiremos bastante, pues su personaje de rostro desfigurado, pero oculto promete ser la histérica de la novela. En el estreno ya quebró un espejo. A ver cómo le va con los siete años de penurias...




La apertura de 'parejas clásicas' (según informa la Globo) me pareció tan sosa como rebuscada. Su estética es indefinida y no remite ni a la época, ni al tema y se asemeja a un animado Dysney en 3D.


En la banda sonora, tenemos a Jorge Vercillo, con su tema Vida é arte. Imposible no recordar Siete mujeres, también dirigida por Monjardim y en que sonó bastante. De convidar a Marcus Vianna, su músico de cabecera quien le hizo las partituras desde Pantanal hasta América, pasando por Amigas para siempre (A idade da loba en el original) y, obviamente, El clon, tendría al team completo.

Halos de luz...
Junto a Alcides Nogueira y Bia Corrêa do Lago, colaboran en los libretos Tarcísio Lara Puiati y Bíbi Da Pieve. Tempo de amar (Tiempo de amar), sale de lunes a sábado, a las 18h00 por la TV Globo.

Ver capítulo en portugués aquí.

 

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